Guía · Carpintería
Puerta que roza o no cierra bien
La puerta que hay que empujar con el hombro o la que roza al abrir es de esas cosas que se acaban aguantando. Casi siempre tiene un arreglo simple.
Por qué pasa
- Bisagras flojas: con el uso, los tornillos se aflojan y la puerta "cae" un poco, rozando con el suelo o el marco.
- El marco se ha movido: es normal con el tiempo en cualquier casa, sobre todo en construcciones no muy nuevas.
- Humedad: la madera se hincha en temporadas húmedas y encaja más justa.
- Menos común: la propia puerta alabeada.
Qué puedes mirar tú
Si roza poco, prueba primero a apretar bien los tornillos de las bisagras (arriba y abajo). A veces es tan sencillo como eso. Si alguno de los tornillos gira en vacío (el hueco de madera se ha desgastado), ya no basta con apretar y hace falta repararlo o cambiar el tornillo por uno más largo.
Cuándo hace falta un profesional
Si sigue rozando después de apretar bisagras, si la puerta se ha descolgado visiblemente, o si cuesta mucho cerrarla del todo, conviene que lo mire alguien: puede hacer falta ajustar o cambiar la bisagra, recortar ligeramente la puerta o realinear el marco.
Cuánto cuesta
Te doy un precio cerrado por trabajo antes de ir. Si tienes varias puertas con el mismo problema, lo vemos junto en la misma visita y sale mejor.
Puertas y carpintería en la Vall d'Albaida
Puertas que rozan, bisagras, tiradores y ajustes. Precio cerrado.