Tener a alguien fijo para el mantenimiento del local te ahorra tiempo, llamadas y disgustos. En vez de buscar a quien sea cada vez que algo falla, tienes una cuota mensual cerrada y a una persona de confianza que conoce tu negocio.
Qué te llevas
- Cuota mensual cerrada: sabes lo que pagas y qué entra. Sin sustos.
- Revisiones periódicas: repaso lo de siempre antes de que dé problemas.
- Prioridad en avisos: los clientes con contrato van primero.
- Un solo interlocutor que ya conoce tu local y su histórico.
- Factura y precio claro también en lo que se salga del contrato.
Para quién tiene sentido
Comercios, bares y oficinas que prefieren no estar pendientes de los arreglos: tiendas con escaparate e iluminación que mantener, locales con persianas y cierres, oficinas con su electricidad menor y su fontanería del día a día. Si cada mes surge "algo", el contrato te sale a cuenta.
Cómo lo montamos
- Hago una primera visita a tu local, sin compromiso.
- Te paso una propuesta de cuota cerrada según lo que haya que cubrir.
- Si encaja, arrancamos; si no, te queda la visita y un precio claro para lo puntual.
Lo que no cubre
Trabajos que requieren instalador autorizado (boletines, potencia, gas) no entran: no los hago. Te oriento hacia un profesional con carnet si tu negocio los necesita. El contrato es de mantenimiento y arreglos del día a día.
¿Prefieres avisar solo cuando pasa algo? Tienes el mantenimiento de locales sin contrato, intervención a intervención.